Un poquito de inspiración

La ¿temida? zona de confort.

Dicen que la vida empieza cuando sales de tu zona de confort, y si nos ponemos a pensar puede que tengan razón…

Nuestro primer contacto con el mundo exterior empieza cuando, volviendo a la frase, salimos de nuestra zona de confort. Después de pasar 9 meses en un lugar donde sólo estamos nosotros, donde comemos y dormimos sin que nadie nos moleste y donde nos sentimos seguros, estamos obligados a salir al mundo exterior y a empezar el viaje de la vida. Es justo ahí cuando por primera vez salimos de esa zona de confort. Tal vez contra nuestra voluntad, pero probablemente esa acción es la que nos prepare para todas las miles de veces que vamos a tener que salir de nuestra zona de confort en la vida.

Cuando eres pequeño todo es demasiado fácil porque prácticamente tú no controlas al 100% tu vida. En la mayoría de los casos, siempre están tus papás o tu familia a tu lado protegiéndote y ayudándote con cualquier problema. Pero mientras empiezas a crecer eso va cambiando y vas aprendiendo a afrontar cualquier circunstancia tú solo. Empiezas a ser tú y sólo tú. Empiezas a tomar tus decisiones y a formar tu propio criterio. Empiezas a crear tu lista de sueños y metas. En pocas palabras, empiezas a vivir.

No creo que a todos les pase, pero a algunas personas les llega un momento en la vida en el que quieren hacer un cambio en su rumbo, y es que creces y tus metas cambian, tus ganas de ver el mundo aumentan y tu ideología ante la vida es diferente a la que era hace unos años. Pero, ¿qué es lo que pasa? TIENES que salir de tu zona de confort y eso te incomoda bastante. Tienes que dejar ir muchas de las cosas que quieres. Tienes que dejar ir tu vida a la que estabas acostumbrada. Simplemente tienes que dejar ir, y ya sabemos que eso no es nada fácil. Tal vez pueda ser momentáneo o tal vez pueda ser permanente. No tener control en el tiempo es algo feo, ¿no? Sea como sea, tienes que balancear tus prioridades y tomar la decisión de salir de la zona de confort o no.

En otros casos y para otras personas, la vida está en la zona de confort y eso está más que bien. No es que sean conformistas, no es que no tengan sueños, es que así es como quieren vivir su vida y es totalmente respetable. También esa es una decisión porque así eligieron ser felices y está perfecto.

Tal vez esta entrada no tenga un cierre hoy pero, ¿por qué no dejarlo como un tipo de cápsula del tiempo y en unos días, meses o años, ya que decida mi rumbo, les cuento mi historia? Por mientras, me encantaría leer sus historias. Siéntanse libres de platicarme en los comentarios si es que han salido de su zona de confort o si decidieron vivir así. Me encantaría conocer sus aprendizajes, logros y experiencias en este viaje de la vida. No importa qué edad tengan. Acuérdense que también me pueden mandar un mail a analucia_gy@hotmail.com contándome sus anécdotas.

Esperando que todos estén muy bien y que tengan un día muy bonito, les dejo una frase que ahora me tiene obligada a comprar el libro de “Looking for Alaska” de John Green (no, no es pedrada para nadie de que me lo regale jajaja).

il_570xN.560142888_g0si

 

 

Les ecribo luego.

 

Ana Lucía.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s