Vida

Los días malos también existen.

Hola mis queridos lectores, ¿cómo están? Espero que muy bien.
Si me siguen en la fanpage de Facebook, seguramente vieron la publicación que puse hoy, y si no aquí les cuento que les mencionaba que había tenido un día algo difícil y con algunas malas noticias.
La primera de ellas me la dieron a medio día. Estaba acompañando a mi hermana en una cita y entre que leía un libro y checaba mi celular, me entró una llamada de un número de aquí. Estaba a punto de ignorarla pero pensé que podía ser alguien de la casa de mi hermana así que contesté.
Para mi sorpresa no era nadie conocido pero preguntaban por mí, luego luego me dijeron que me hablaban de la escuela de mi curso para darme la pésima noticia de que éste se cancelaba. ¡AJÁ!
Me explicaron que se iba a abrir en otra fecha, pero se prolongaba mucho (para mí) y me bloqueé totalmente. Claro que en cuanto colgué me puse a llorar, pero mi hermana me acompañó a la escuela a ver si nos podían regresar el dinero para inscribirme a otro curso en otra escuela diferente. Estando ahí en persona no nos podían resolver nada por las políticas de la escuela y porque el director no estaba en la escuela.
Bueno, para no hacerles el cuento largo, les platico que el rumbo de mi curso se cambió y voy a entrar a un módulo del diplomado de Diseño Gráfico. Este módulo es de Photoshop y empiezo mañana mismo. La verdad es que aprender a usar ese programa era algo que quería y que no había encontrado en Obregón (desconozco si hay cursos o clases especiales de eso), y pues aunque yo venía a aprender algo completamente diferente y que también moría por aprender, la verdad es que por algo pasó esto y viéndolo positivamente, este curso también es una gran oportunidad.
No en vano el destino, la vida, Dios, o en lo que ustedes crean, me cambió esta situación y pues, ni modo, la acepto con una sonrisa (después de lágrimas y corajes jajaja).
La segunda mala noticia fue algo un poquito (o mucho) más fuerte.
Resulta que fui a ver a una doctora especialista en el cabello porque tengo un problema con el mío y mi hermana y yo íbamos a ver cómo podían tratar y mejorar mi caso (pérdida de cabello). Me lanzaron una bomba enorme al decirme que padezco de un problema que se llama alopecia. ¿Qué es esto? Pues básicamente que algunos folículos (¿así se dice?) se cerraron, ya no van a producir más cabello y esto PUEDE pasar en toda mi cabeza. Mientras intentaba dijerir esto y con una esperanza dentro de mí, me dijeron que lamentablemente no había nada que se pudiera hacer. Lo único que podían hacer era ayudarme a fortalecer el cabello que tengo y a prevenir su caída total y permanente.
¡Ufff! La verdad estuve a punto de llorar después de oír todo eso y más por el problema de la mañana con el curso (porque para entonces aún no se resolvía). Parecía que nada me estaba saliendo bien y que hoy el mundo sólo podía ofrecerme cosas malas. Pero antes de llorar, reflexioné bien lo que me había dicho la doctora. En ningún momento me dijo que tenía alguna enfermedad terminal. En ningún momento mencionó que mi vida estuviera a punto de terminar. Jamás me dijo algo taaan malo. ¿El problema de mi cabello? Pues sí, está feo. A nadie le gustaría tenerlo, pero hay personas que pasan por cosas mucho peores y lo mío topa en lo estético, y aunque sus métodos no me pudieran ayudar, sé que hay otros que sí me van a poder ayudar.
Todo esto les cuento, lectores, porque también los días malos pasan. Hay unos peores que otros. Hay unos que te tumban, te levantan y te vuelven a tumbar. Pero créanme que así como llegan, se van y TODO pasa por algo. A veces nuestros planes son unos pero las circunstancias llegan a cambiar. No somos (totalmente) los diseñadores de nuestras vidas. Para mí, como ya saben, es Dios y sólo Él sabe por qué me manda ciertos obstáculos y por qué me cambia lo que tenía planeado. Sólo Él sabe el cuándo, cómo y por qué de nuestras vidas.
Hoy pasé por todos los estados de ánimo. En la mañana era una persona completamente diferente a la que soy ahorita. Y si ustedes tienen un mal día, de verdad, intenten ver las cosas desde otra perspectiva. Acepten lo que les manda la vida con una sonrisa y van a ver qué tan diferente es el panorama. Eso es lo que hice yo.
Todo lo que se va es porque no lo necesitábamos y todo lo que llega es porque nos va a moldear y a mejorar como personas. Todo tiene un fin en esta vida. TODO. Y de todo se aprende algo.
Además, las malas rachas nos ayudan a hacernos más fuertes y a poder controlar mejor nuestros sentimientos, ¿no creen?
Puede ser un mal día, pero a pesar de eso y si ustedes quieren, también puede ser una vida INCREÍBLE. Yo elijo la segunda, ¿y ustedes?

Espero que tengan una noche muy bonita. Yo les seguiré contando qué tal me va en mis días aquí.
Les deseo todo lo mejor.
Les escribo luego.

Ana Lucía.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s